Blog acerca del maravilloso ser humano que es todo niño, joven y adulto con Síndrome de Down. Aportando una gran cantidad de ideas para el adecuado desarrollo físico, intelectual, emocional y social de las personas con trisomía, y desmitificando antiguos paradigmas de inferioridad física y mental.
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jueves, 7 de abril de 2011
A hablar se aprende CONVERSANDO
Hablar es algo más que un intercambio de palabras, es, ser estimulado con una nueva idea; que jamás te dejará volver a ser igual. Isabell
Estaba comentando en la entrada pasada, lo importante que es comunicar, conversar, más que hablar por hablar. Y les dejé de tarea que, más que estar atentos a cómo hablan sus hijos o a si hablan o no hablan; estuvieran atentos a, ¿cómo se comunican?, qué nos intentan decir?, cuáles son sus intereses? dónde podemos ayudarlos?
Por supuesto que nos interesa que nuestr@ hij@ hable, que tenga un lenguaje; porque éste será la llave a su vida intelectual y social (¡así es!) ¡Claro que, para que haya aprendizaje tiene que haber lenguaje! Por eso insisto tanto en el tema.
Pero para que se dé el habla, primero tienen que darse MUCHAS otras condiciones:
Antes que nada, Cercanía Afectiva (dicen q muchos niños con SD no hablan, porque sus padres al enterarse de la trisomía, interrumpen el diálogo normal q tendrían con cualquier otro hijo). Con cercanía afectiva, quiero decir: ¿hago sentir a mi hij@ aceptad@, respetad@ y escuchad@? Uso un tono de voz agradable con él/ella? Disfruto el juego y la conversación (verbal o no verbal) con él/ella? Mantengo el contacto visual cuando me dirijo a él/ella? Trato de entender lo q me quiere decir, aunque no se explique muy bien; y más aún, evito descalificarl@? con frases como, “así no se dice”, “no te entiendo nada”.
Segundo, Propicia la Conversación: con esto me refiero a q favorezcas la participación activa de tu hij@, permitiendo que él/ella controle y dirija la interacción; es decir, evita solo dar órdenes, corregir o, cuestionar (¿qué es esto?, ¿de qué color es? ¿cómo se dice?). Por lo contrario, déjal@ que él/ella se exprese (como pueda!), y hazle algún reconocimiento sobre lo que está haciendo o diciendo, o alguna pregunta real (sobre información q ¡realmente! desconoces) como, ¿a ti, cuál te gusta más?, ¿qué pasó después? En pocas palabras, trata de conversar, más que dirigir hacia determinado tema la conversación (deja q él/ella te lleve). Y no trates de probar constantemente sus conocimientos, abrumándol@ con preguntas. Que tu comunicación con él/ella, sea más que nada, una plática y no un interrogatorio.
Tercero, Propicia la Contingencia: esto consiste en mantener una relación cercana con el interés de tu hij@. Tú eres el que debe acercarse a los intereses y necesidades de él, a su nivel de comprensión y de expresión (y no al revés!). Para esto, necesitas estar muy pendiente de sus conductas no verbales; es decir, cuando él busque comunicar sus intereses a través de una acción o el contacto visual (porque sus habilidades lingüísticas se encuentran poco desarrolladas); tú debes captar estos mensajes, e inmediatamente, propiciar que la interacción se dé, siguiendo los intereses de tu hij@ (si cambia de juego, l@ sigues; si su atención se dirige a otra parte, indagas qué es?). Y sobre todo! Tus comentarios deben relacionarse con lo que dice o hace (NO con cómo, lo dice).
Aquí hay algo muy importante que quiero remarcar: Nuestros hijos, por la misma alteración en la comunicación, suelen cambiar constantemente su foco de atención (quizá por su incomprensión, de los mensajes verbales o no verbales q les mandamos). Estos cambios constantes, muchas veces son difíciles de entender por nosotros los “adultos” y caemos en el error de querer mantener demasiado tiempo, la atención de ellos, en un tema específico; y al ¡insistir!, bloqueamos la comunicación totalmente. También esto se puede dar en los niños que se expresan bien verbalmente; al no entender nosotros, el significado y el propósito de sus mensajes. La contingencia en este caso, estaría en, no solo oír las palabras, sino en tratar de entenderlas (ejercer la escucha comprensiva), siguiendo sus comentarios con interés, y si es posible, ampliando la información sobre lo que él/ella, te va proponiendo.
Cuarto, Mantén un Balance en la Conversación: El balance consiste en permitir que tu hij@ participe en la elección de los temas que quiere tratar o los juegos (y no q tú los impongas). En permitir que él/ella, tome la palabra con frecuencia (evitando interrumpirlo). En hacer suficientes pausas, para que tu hij@ pueda comentar o responder algo. En permitirle que haga preguntas, limitando las tuyas.
En resumen, si quieres tener una buena interacción comunicativa con tu hij@, debes practicar estos principios (Cercanía Afectiva, Propiciar la Conversación, Contingencia y Balance) en ¡todo momento! Y no lo digo Yo, lo dice MacDonald y Carroll. Y a mí me ha funcionado, ¡muy bien!
Lo importante, es que siempre busques la oportunidad de conversar con tu hij@ (en la hora de la comida, en el carro, mientras juegan, cuando ve la TV, haciendo la tarea, antes de dormir); aprovecha cualquier oportunidad para ampliar su vocabulario e ir mejorando el que ya tiene. Pero siempre, evitando los juicios negativos y procurando ajustarte a las habilidades de tu hij@. Y así, lograrás que nazca en él/ella, la emoción por el habla.
Ufff! traté de resumir lo más posible (sin éxito) y aún así, podría seguirles platicando mil cosas más (no se asusten, no lo haré); pero creo que ya tienen bastante tarea con esto (es que me apasiono). Es lo más básico, y algo que todos podemos hacer en la casa (en otra ocasión hablaremos de las terapias).
*Les puse un video de cómo hemos trabajado con Sara en las situaciones cotidianas (y en el juego, que es lo ideal); en donde verán muy claro, varias de las cosas que les mencioné, para mejorar o aumentar el vocabulario (sin necesidad de corregir explícitamente o poner a repetir); solo acompañando y modelando. (También verán algunas fallas de la mamá, ummm).
Que les sea muuuuy útil TODO!!!
lunes, 21 de marzo de 2011
El Lenguaje
Sin temor a exagerar, les puedo decir que gran parte de lo que su hij@ pueda lograr en un futuro (académica y socialmente hablando); va a depender de lo que desde su nacimiento hagan Ustedes, en relación al lenguaje. Y les puedo asegurar que lo que pueden hacer, es MUCHO! Empezando por creer en la capacidad de su hij@ para entender y para hablar (porque la tienen TODOS). Continuando con aceptar que necesitan una ayuda extra para hacerlo, y terminando por reconocer, que si nosotros no somos los primeros en poner toda nuestra paciencia, empeño y dedicación; ninguna terapia, escuela o persona va a lograr, que nuestr@ hij@ aprenda a hablar.
Quiero que sepas que, la hipotonía o las alteraciones morfológicas (número de vocalizaciones, longitud de la emisión, tipo de articulación, relaciones acústicas, etc, etc.) no son necesariamente el principal problema en las personas con trisomía. Pero sí lo pueden ser el que de bebé un niño con SD presente un llanto más pobre, un contacto ocular más tardío o una sonrisa más breve y tardía también; elementos todos, que influyen en el apego entre madre e hijo y por ende en la manera de expresarse de la madre (más pobre y directiva), teniendo esto, graves consecuencias para el posterior desarrollo del lenguaje. Es decir: al no actuar mucho el niño con el ambiente, los adultos le mandamos a su vez menos estímulos, porque muchas veces no sabemos ni reconocer esos intentos comunicativos.
Con esto quiero decirte que, es un hecho que nuestros hijos tienen problemas de lenguaje debido a diferentes causas (fisiológicas, morfológicas, etc.) pero también es un hecho que una de las principales, es contextual y que Nosotros podemos hacer MUCHO al respecto.
No es difícil imaginar que lo primero que tenemos que hacer (ya sabiendo algunas de sus peculiaridades) es Comprender, Confiar y COMUNICAR (conversar, platicar, hablar) todo lo que podamos con nuestr@ hij@, desde recién nacid@ hasta cualquier edad.
También es bueno que sepas que, a pesar de la dificultad que puedan presentar para emitir y articular palabras (debido muchas veces también a su respiración y motricidad bucofacial), poseen un pensamiento mucho más claro de lo que expresan. Habrás notado en tu propio hij@ o en los comentarios de otros padres, que “entienden todo perfectamente”, pero les cuesta a veces expresarse verbalmente (porque con gestos, señas o lo que sea, se dan a entender muy bien).
Todo esto que te he comentado es con el fin de que sepas que, dificultad no es sinónimo de discapacidad; tu hij@ puede tener una dificultad para hablar, pero eso no quiere decir que no va a aprender a hacerlo. Debido a que sus procesos y ritmos son más lentos, puede tardar más en dar una respuesta verbal, pero creeme, si tú te desesperas porque no le entiendes o te llegas a frustrar porque aún no puede hablar; no te imaginas lo frustrante que puede ser para él no poderse comunicar (como cuando estás en otro país en dónde entiendes su idioma pero aún no lo sabes hablar). Te lo puedes imaginar?
Y ahí es dónde tienes que emplear toda tu paciencia, toda tu voluntad y receptividad, para convertirte en la interprete, en la traductora, en una conversadora con tu hij@; haciéndol@ sentir que te interesa más lo que te quiere transmitir, que la manera en que lo puede decir.
Todo esto con el fin de no interrumpir su COMUNICACIÓN, que a fin de cuentas, es lo más importante. Porque si tú no entiendes esto, cómo vas a lograr que los hermanos, los tíos, los maestros y amigos, lo comprendan? Y así entre todos logremos que poco a poco, se dé la emoción por el habla? Porque para que esto se logre y fluya el habla, hay muchas cosas que podemos hacer; pero quiero que primero asimiles este pedacito esencial que acabamos de ver: Lo importante es comunicar, expresar, conversar, no hablar por hablar; y eso, tu hij@ lo puede hacer y tú puedes lograr que cada día lo haga mejor.
Dejo hasta aquí esta entrada, y en la próxima, hablaremos de esas cosas que podemos hacer en nuestra rutina diaria, para desarrollar e incrementar el maravilloso lenguaje. Por lo pronto, practica observar más detenidamente a tu hij@, sus gestos, sus estados de ánimo, sus ademanes, su lenguaje no verbal, y ¡escucha! qué te dicen?
*Les dejo un video de Sara (hace un año) con sus amigas Sofi y Aimé (estaban inventando y contando sus propias historias). Ellas todavía están en el proceso de perfeccionar su lenguaje, pero es un deleite escucharlas conversar. Aquí una probadita.
Quiero que sepas que, la hipotonía o las alteraciones morfológicas (número de vocalizaciones, longitud de la emisión, tipo de articulación, relaciones acústicas, etc, etc.) no son necesariamente el principal problema en las personas con trisomía. Pero sí lo pueden ser el que de bebé un niño con SD presente un llanto más pobre, un contacto ocular más tardío o una sonrisa más breve y tardía también; elementos todos, que influyen en el apego entre madre e hijo y por ende en la manera de expresarse de la madre (más pobre y directiva), teniendo esto, graves consecuencias para el posterior desarrollo del lenguaje. Es decir: al no actuar mucho el niño con el ambiente, los adultos le mandamos a su vez menos estímulos, porque muchas veces no sabemos ni reconocer esos intentos comunicativos.
Con esto quiero decirte que, es un hecho que nuestros hijos tienen problemas de lenguaje debido a diferentes causas (fisiológicas, morfológicas, etc.) pero también es un hecho que una de las principales, es contextual y que Nosotros podemos hacer MUCHO al respecto.
No es difícil imaginar que lo primero que tenemos que hacer (ya sabiendo algunas de sus peculiaridades) es Comprender, Confiar y COMUNICAR (conversar, platicar, hablar) todo lo que podamos con nuestr@ hij@, desde recién nacid@ hasta cualquier edad.
También es bueno que sepas que, a pesar de la dificultad que puedan presentar para emitir y articular palabras (debido muchas veces también a su respiración y motricidad bucofacial), poseen un pensamiento mucho más claro de lo que expresan. Habrás notado en tu propio hij@ o en los comentarios de otros padres, que “entienden todo perfectamente”, pero les cuesta a veces expresarse verbalmente (porque con gestos, señas o lo que sea, se dan a entender muy bien).
Todo esto que te he comentado es con el fin de que sepas que, dificultad no es sinónimo de discapacidad; tu hij@ puede tener una dificultad para hablar, pero eso no quiere decir que no va a aprender a hacerlo. Debido a que sus procesos y ritmos son más lentos, puede tardar más en dar una respuesta verbal, pero creeme, si tú te desesperas porque no le entiendes o te llegas a frustrar porque aún no puede hablar; no te imaginas lo frustrante que puede ser para él no poderse comunicar (como cuando estás en otro país en dónde entiendes su idioma pero aún no lo sabes hablar). Te lo puedes imaginar?
Y ahí es dónde tienes que emplear toda tu paciencia, toda tu voluntad y receptividad, para convertirte en la interprete, en la traductora, en una conversadora con tu hij@; haciéndol@ sentir que te interesa más lo que te quiere transmitir, que la manera en que lo puede decir.
Todo esto con el fin de no interrumpir su COMUNICACIÓN, que a fin de cuentas, es lo más importante. Porque si tú no entiendes esto, cómo vas a lograr que los hermanos, los tíos, los maestros y amigos, lo comprendan? Y así entre todos logremos que poco a poco, se dé la emoción por el habla? Porque para que esto se logre y fluya el habla, hay muchas cosas que podemos hacer; pero quiero que primero asimiles este pedacito esencial que acabamos de ver: Lo importante es comunicar, expresar, conversar, no hablar por hablar; y eso, tu hij@ lo puede hacer y tú puedes lograr que cada día lo haga mejor.
Dejo hasta aquí esta entrada, y en la próxima, hablaremos de esas cosas que podemos hacer en nuestra rutina diaria, para desarrollar e incrementar el maravilloso lenguaje. Por lo pronto, practica observar más detenidamente a tu hij@, sus gestos, sus estados de ánimo, sus ademanes, su lenguaje no verbal, y ¡escucha! qué te dicen?
*Les dejo un video de Sara (hace un año) con sus amigas Sofi y Aimé (estaban inventando y contando sus propias historias). Ellas todavía están en el proceso de perfeccionar su lenguaje, pero es un deleite escucharlas conversar. Aquí una probadita.
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